Las vacas de “La culpa no es mía”

  • Mi mayor problema es la falta de apoyo por parte de mi esposo.
  • Si mis padres no se hubiesen divorciado, quizás yo no tuviese tantos complejos.
  • Mi problema es que mi esposa es muy negativa.
  • Es que en este país no hay apoyo para el empresario.
  • Yo tengo buenas intenciones pero con esta economía pues… ni modos.
  • Lo que sucede es que no tuve profesores que me motivaran para salir adelante.

Para Luis Fernando, su vaca era creer que necesitaba el apoyo incondicional de su familia para salir adelante. “Siento como si siempre hubiera estado sometido a la voluntad de mis padres, familiares y amigos.  Siempre que iba a comenzar un proyecto, estaba seguro de recibir las críticas, consejos y sugerencias —vacas— de todos ellos: ¿Cómo va a dejar ese trabajo que tiene para aventurarse a algo nuevo? No sea desagradecido, piense en todas las personas desempleadas que hay. ¿Cómo va a mantener a sus hijos? ¿Usted qué sabe de negocios? Es mejor un trabajo aburrido que no tener empleo”.

“¿Se imagina recibir todas estas vacas de manera constante? Yo siempre había querido tener mi propio negocio. Así que maté a mi vaca y me lancé a crear mi propia empresa, haciendo oídos sordos a las críticas de los demás”. Todo salió mejor de lo proyectado, al punto que muchos de los mismos amigos que querían disuadirlo de empezar su negocio ahora lo animan a seguir adelante y expandir la empresa.

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