Haz algo, ¡haz lo que sea! Pero hazlo ya

No es necesario tener un plan de acción totalmente claro antes de comenzar. Es más importante dar un primer paso. El plan irá tomando forma en la medida en que actuemos. Lo primordial es evitar caer víctimas de la idea de que “si vale la pena hacer algo, es necesario hacerlo perfectamente bien o evitar hacerlo”.

Esta forma de pensar sabotea nuestro éxito ya que nos hace sentir que en este momento no estamos en posición de hacer las cosas tan bien como debiéramos; nos hace creer que no nos será posible dedicarle a esta nueva actividad todo el tiempo que merece y que lo mejor es dejarla para después.  Esta actitud nos paraliza y terminamos por creer que, si no estamos en posición de dar el 100%, es preferible abandonar el proyecto. De esa manera, por miedo a no tener la seguridad de vencer en todas las batallas, optamos por no ganar ninguna. ¿Ves lo trágico de esta situación? Es una trampa que nos condena a la perpetua inactividad.

Tú no tienes que saber cómo hacer algo a la perfección, ni contar con las condiciones óptimas, antes de empezar. Es más, la única forma de llegar a hacer algo bien es si asumes el riesgo de abordarlo cuando aún no lo haces tan bien. En otras palabras, si vale la pena hacer algo, es preferible empezar haciéndolo pobremente hasta que aprendas a hacerlo bien, pero comenzar ya mismo; empieza desde donde te encuentres en este preciso instante.

Cuando escucho las historias de emprendedores y empresarios exitosos en el multinivel, y en cualquier otro campo, me doy cuenta de que uno de los mayores enemigos del cambio es nuestra necesidad de tener un plan perfecto antes de comenzar a actuar. Pensamos que sin un plan claro para alcanzar nuestras metas nos quedaremos a la orilla del camino y es posible que permanezcamos allí por años. Lo que no nos detenemos a considerar es que podemos pasar años enteros esperando por el plan perfecto, cuando lo que en realidad necesitamos es empezar.

El mejor consejo para aquellos que vean la necesidad de realizar un cambio en su vida es sencillo: comiencen a hacer algo, lo que sea. Lo importante es entender que no podemos empezar desde no estamos. Así que dondequiera que te encuentres, ese es el mejor punto de inicio. Siempre he dicho que un plan pobre que ejecutes hoy es mucho mejor que un plan extraordinario que jamás lleves a la práctica. Cualquier acción que rompa la inercia y te ponga en movimiento es la mejor opción para superar el reto que estés enfrentando, por difícil que este parezca.

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